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22 de Julio de 2026
Por Omar Zúñiga 22 de Julio de 2026
Prensa Veracruz
21 de Julio de 2026
* SOMOS MÉXICO: LA DEMOCRACIA SE DEFIENDE RESPETANDO LOS DERECHOS DE LA CIUDADANÍA, NO BLINDANDO AL PODER
• Mientras la Constitución Federal exige el respaldo del 3% de la Lista Nominal para solicitar la revocación de mandato, la mayoría legislativa de Morena en Veracruz elevó el requisito al 10% e impuso nuevos candados que vuelven este derecho prácticamente inalcanzable.
La mayoría legislativa de Morena y sus aliados en el Congreso del Estado utilizó su fuerza numérica para aprobar una reforma que desvirtúa la revocación de mandato y restringe un derecho de la ciudadanía. Mientras la Constitución Federal establece que basta el respaldo del 3% de la Lista Nominal para solicitar la revocación de mandato, en Veracruz se decidió exigir el 10%, equivalente a alrededor de 750 mil firmas, además de imponer requisitos de distribución territorial y plazos que convierten este mecanismo en un instrumento prácticamente inoperante. No es una reforma para fortalecer la participación ciudadana; es una reforma para dificultarla.
La revocación de mandato existe para recordar un principio esencial de toda democracia: el poder pertenece a los ciudadanos, no a quienes circunstancialmente lo ejercen. Las mayorías legislativas no deben utilizar la ley para levantar barreras que impidan el ejercicio de los derechos políticos ni para proteger al poder del escrutinio ciudadano. Cuando las reglas se endurecen hasta volver casi imposible ejercer un derecho, la democracia deja de fortalecerse y comienza a debilitarse.
En Somos México rechazamos esta reforma porque representa un retroceso para la democracia participativa en Veracruz y un precedente que restringe derechos en lugar de ampliarlos. Respaldaremos que las instancias jurisdiccionales revisen su constitucionalidad y defenderemos siempre el principio de que los derechos políticos pertenecen a la ciudadanía, no a las mayorías circunstanciales. En una democracia auténtica, los gobiernos deben responder ante los ciudadanos; nunca protegerse de ellos.