Dirección: Arquitecta Verónica Rivera Meza • Jacy Meza Lagunes • ✝ Ingeniero Juan B. Rivera Jacome •





























Arturo Reyes Isidoro 11 de Septiembre de 2026
Por Omar Zúñiga 11 de Septiembre de 2026
José Luis Ortega Vidal 11 de Septiembre de 2026
Dr. Lenin Torres Antonio. 11 de Septiembre de 2026
Café y “soberanía mexicana” en Marte (Dip. Victoria Gutiérrez): la degradación de la política y el eterno retorno del Plan Ares (el comodín de Omar Pensado)
Hay ocasiones en que una declaración política provoca risa, hay otras en que, después de la risa, debería producir preocupación.
La diputada local de Morena en Veracruz, Victoria Gutiérrez Pérez, pertenece ya a la segunda categoría.
En septiembre de 2025 se volvió viral después de afirmar que científicos veracruzanos habían construido una nave espacial y que, con ella, podría llevarse el café de Veracruz hasta Marte. El episodio parecía destinado a quedar como una más de esas extravagancias que produce cotidianamente nuestra política. Pero no. y el eterno retorno del Plan Ares (el comodín de Omar Pensado)
Apuntes desde el suelo
Dr. Lenin Torres Antonio
Hay ocasiones en que una declaración política provoca risa, hay otras en que, después de la risa, debería producir preocupación.
La diputada local de Morena en Veracruz, Victoria Gutiérrez Pérez, pertenece ya a la segunda categoría.
En septiembre de 2025 se volvió viral después de afirmar que científicos veracruzanos habían construido una nave espacial y que, con ella, podría llevarse el café de Veracruz hasta Marte. El episodio parecía destinado a quedar como una más de esas extravagancias que produce cotidianamente nuestra política. Pero no.
Un año después, el 9 de septiembre de 2026, la diputada volvió sobre el asunto, y lejos de corregir aquel exabrupto sin sentido, amplió la narrativa: habló nuevamente del Proyecto Ares, de científicos xalapeños, de terraformar Marte para convertirlo en un oasis, de llevar agricultura y café al planeta rojo y, todavía más, afirmó que el proyecto otorgará a México “soberanía espacial”. También aseguró que los científicos “ya tienen una nave” y que en un taller ubicado en Emiliano Zapata se encuentran “las naves y unos misiles”.
El asunto sería magnífico para una caricatura, el problema es que quien habla es diputada. Y ahí termina el chiste.
Porque el verdadero tema de esta historia no es Marte, es la degradación de la política mexicana y de algunos vivillos.
Existe una cuestión que nuestra discusión pública suele evadir: la calidad de quienes llegan a ejercer la representación política.
No estoy planteando que para ser diputado deba exigirse un doctorado ni convertir la democracia en una aristocracia universitaria, sería absurdo. La inteligencia, el sentido común, la sensibilidad social y la capacidad política no dependen necesariamente de un título académico.
Una persona sin universidad puede representar extraordinariamente a una comunidad, y un doctor puede ser perfectamente un imbécil. El problema es otro.
Quien ocupa una responsabilidad pública tiene cuando menos la obligación de saber hasta dónde llega su conocimiento y de guardar prudencia frente a aquello que desconoce.
No se necesita ser ingeniero aeroespacial para comprender la diferencia entre “un prototipo experimental” y “una nave espacial operativa”*, como no se necesita ser astrofísico para saber que mostrar una cápsula en una exposición no equivale a poseer capacidad tecnológica para viajar a Marte. Y tampoco se requiere un posdoctorado para entender que hablar desde un Congreso de “naves y misiles” exige un grado mínimo de responsabilidad.