Dirección: Arquitecta Verónica Rivera Meza • Jacy Meza Lagunes • ✝ Ingeniero Juan B. Rivera Jacome •





























Arturo Reyes Isidoro 10 de Junio de 2026
Jorge Arturo Rodríguez 10 de Junio de 2026
Por Omar Zúñiga 10 de Junio de 2026
Jorge Arturo Rodríguez 10 de Junio de 2026
El gol de la corrupción
Aperitivo: “Hay dos clases de personas, a las que les gusta dormir del lado de la pared y a las que les gusta dormir al lado de las que van a empujar fuera de la cama”. (Etgar Keret, en “Extrañando a Kissinger”). ¿De qué lado les gusta?
Guillermo Samperio escribió el cuento “Lenin en el futbol”. Lo recuerdo ahora por lo que ustedes ya saben. Aquí estamos, de nueva cuenta con la euforia, la pasión del futbol, pese a que alrededor el mundo gire vaya a usted hacia adónde y México se meta autogoles de mentiras, de violencia, desapariciones, secuestros, extorsiones, impunidad, corrupción y… Sería mejor decir “Corrupción en el futbol”. Ya vieron la película “México 86”. En fin, la corrupción en todos lados, a cualquier hora, o sea, la corrupción somos todos. Pero a todo le entramos los mexicanos y nos aguantamos como machitos. ¿Machitos?
Mahatma Gandhi decía que la corrupción y la hipocresía no deberían ser productos inevitables de la democracia, como sin duda lo son hoy. Y Augusto Roa Bastos escribió que el poder de infección de la corrupción es más letal que el de las pestes. ¿Será?
Un anónimo señala que la corrupción no siempre empieza con dinero en un sobre. A veces empieza con un “sí” dicho por ego, ambición o simple conveniencia”. Ahí la llevamos.
Acuérdense: “El candidato prometió erradicar la corrupción en su primer discurso. Las cámaras grabaron su mejor perfil. Al llegar a casa, se quitó la máscara, besó un fajo de billetes y le dijo a su reflejo: “Mañana repetiremos la misma mentira”.
Bueno, ahora con el mundial de futbol, me quedo pensativo y no sé si disfrutaré de los partidos o, incluso, si gozaré con algún gol, pos ¿y luego?
Me doy ánimos. El humorista gráfico y escritor Roberto Fontanarrosa, en una de sus creaciones, recrea a dos señoras con sus banderines y un señor con su matraca, y una de ellas le dice a la otra: “En realidad a mí el futbol no me gusta, pero yo insisto en venir a la cancha a ver si en una de esas hay un gol y mi marido me abraza.” Viéndolo así, pos creo que sí.
Eduardo Galeano en su cuento “El gol”, escribe: “El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna. Hace medio siglo, era raro que un partido terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el partido colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos. El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red puede parecer misterio o locura, pero hay que tener en cuenta que el milagro se da poco. El gol, aunque sea un golecito, resulta siempre gooooooooooooooooooooooool en la garganta de los relatores de radio, un do de pecho capaz de dejar a Caruso mudo para siempre, y la multitud delira y el estadio se olvida de que es de cemento y se desprende de la tierra y se va al aire.”
“Papá, si los futbolistas ganan tanto dinero, ¿por qué persiguen todos la misma pelota en lugar de comprarse una cada uno?”
Yo no sé ustedes, pero espero que la selección mexicana no le pase como al chiste siguiente:
-Oye, ¿por qué a tu equipo le llaman el "Titanic"?
-Porque todos van a verlos, pero ya saben cómo terminan: hundiéndose.
Ahí veremos. Entretanto vayamos despacio y con cuidado, porque México anda con problemas que parecen no tener solución. Al menos que…
-Mi doctor me aconsejó que deje el fútbol.
-¿Por qué? ¿Estás enfermo?
-No, porque me ha visto jugar.
Los días y los temas
En el reporte “Dinámicas de la corrupción en México” del Instituto Mexicano para la Competitividad, leo: “La corrupción implica la captura de presupuestos, nombramientos y decisiones públicas para beneficiar intereses particulares sobre el bien público. Los actos de corrupción impactan negativamente la competitividad porque distorsionan los incentivos de los mercados, afectan la certeza jurídica y generan costos para la inversión y la economía.
“En este sentido, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) analizó los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025, publicada el 21 de mayo de 2026, para dimensionar el impacto de la corrupción en la competitividad de México.”
Precisa: “En México, 16% de la población mayor de 18 años que interactuó con el sector público (6.9 millones), experimentó algún acto de corrupción como sobornos o solicitud de mordidas para agilizar trámites o servicios. De estas personas, 66% tuvieron una afectación en términos económicos que alcanzó 24 mil 886 millones de pesos de acuerdo con el cálculo del INEGI, es decir, el costo de la corrupción en el país alcanza un monto de 5 mil 431 pesos por ciudadano.”
Añade: “En términos reales, el costo de corrupción promedio por cada ciudadano alcanzó el nivel más alto en diez años, con un aumento de $709 pesos con respecto a la medición de 2023. Estos pagos se relacionan con la falta de eficiencia de las instituciones estatales. Los costos de corrupción no se limitan a aspectos cuantificables. La corrupción también afecta la confianza ciudadana, el funcionamiento de la democracia y el Estado de derecho.”
¡Ay, la democracia! ¡Ay, el Estado de Derecho!
Pero ya saben: “Aprobó la construcción de un puente que uniría dos pueblos. Se presupuestaron diez millones. Durante la obra, los materiales fueron de segunda y los trabajadores cobraron la mitad. El puente se inauguró con gran fiesta. A los tres meses, una tormenta lo derribó. El político, ahora más rico, culpó a la naturaleza.”
Ta fácil.
De cinismo y anexas
-Javier, ¡elige! ¿El futbol o yo?
-Pregúntamelo en el descanso, que ahora estoy ocupado.
Hasta la próxima.